¿Qué es una silla de ruedas autopropulsada?: Todas las claves
Actualmente existen multitud de opciones de ayuda a la movilidad, de modo que todos podemos elegir la que mejor nos venga tanto por características como por precio. Una de las opciones que más se ha demandado siempre es la silla de ruedas autopropulsada, ¿sabes qué es?
Una silla de ruedas autopropulsada es aquella que tiene unas ruedas traseras de mayor tamaño, en las que se incorporan unos aros con el fin de que el usuario de la silla pueda desplazarlos con la fuerza de sus brazos. Son sillas que permiten la autonomía del usuario a la par que incorporan, de manera habitual, unas manetas en la parte trasera que permiten que un acompañante también empuje la silla de manera cómoda.
Qué características debe tener una silla de ruedas autopropulsada
Ahora ya sabes qué es, pero te contamos qué características pueden influir tanto en la calidad como en el precio de estos modelos para que puedas elegir el que mejor se adapta a tus necesidades.
1. Ligeras
Lo primero que tenemos que tener en cuenta sobre una silla de ruedas autopropulsada es que el usuario empuja la propia silla y obviamente el peso de su cuerpo, por lo tanto, cuanto más ligera sea, mucho más fácil de manejar será. Esto es importante tanto para el uso diario como para su posible plegado para guardarla en un vehículo.
Estos modelos se fabrican en dos principales materiales:
- Sillas de ruedas de acero: son más robustos, pero a la par más pesados, por lo que se necesita más fuerza en los brazos para su propulsión. Son modelos más económicos.
- Sillas de ruedas en aluminio: menos robustos, pero mucho más ligeros, lo que los hace más fáciles de llevar o transportar. En este caso, su precio es algo más elevado.
Como decimos, esos son los materiales más comunes, no obstante también se desarrollan modelos en fibra de carbono o titanio. Ahora ya sabes la primera cuestión a tener en cuenta para saber elegir una silla de ruedas autopropulsada, ¡vamos a por más!
2. Regulables
Una buena silla de ruedas tiene que ser regulable en varios aspectos de la misma. La primera sería la profundidad del asiento, que ayudará al usuario a poder sentarse y hacer uso de ella de manera confortable en el día a día. Del mismo modo, la altura del asiento también tiene que ser ajustable para que la silla sea totalmente ergonómica, no todos tenemos la misma altura, por lo que son cuestiones importantes a tener en cuenta.
Otra cuestión importante será el respaldo, que se puede ver modificado en altura, dureza o inclinación si queremos contar con una postura cómoda. Asimismo, los reposapiés, además de ser abatibles, tienen que ser ajustables en ángulo y en anchura, tanto para favorecer la comodidad como la seguridad. Si la silla de ruedas autopropulsada incluye protectores de ropa, es ideal para su mayor eficacia que se puedan modificar al mismo tiempo que el resto de partes de la silla.
3. Personalizables
Como hemos comentado anteriormente, no todos tenemos las mismas necesidades o incluso estas pueden cambiar con el paso de los años. Que una silla de ruedas autopropulsada nos permita hacer ciertas modificaciones o bien poder añadirle accesorios es un plus a tener en cuenta.
Poder, por ejemplo, agregar objetos como un reposa cabezas no solo puede aumentar el confort del usuario, también puede llegar a ser necesario. Otras opciones, como un cinturón de seguridad, un reposa bastones o ruedas antivuelco son opciones que siempre podemos manejar para incluir en una silla de ruedas.
Es mejor tener esto en cuenta antes de hacer la compra porque, si en algún momento lo vamos a necesitar y no podemos instalarlo, irremediablemente tendríamos que invertir en otra silla nueva.
